TAMBOPATA: UN PARAISO ESCONDIDO
Elija su par de zapatos de senderismo más cómodo, abróchelos y ate bien los cordones, porque en Tambopata se convertirá en uno con su calzado.
Esta región, situada al sureste de Perú, conserva la naturaleza en estado puro. Los árboles se abrazan entre sí, mientras manadas de monos se desplazan de un lugar a otro; oirá de fondo el sonido de los guacamayos anidando en las copas de las palmeras gigantes.
Lo más probable es que tu primera parada sea en la ciudad de Puerto Maldonado, la capital de Madre de Dios. Aquí encontrará una amplia gama de opciones de alojamiento para que elija según sus necesidades. Una vez instalado en esta ciudad, aprovecha para conocer un poco de las costumbres locales y algunos de los lugares más importantes de la ciudad.
No debe perderse el Mirador de la Biodiversidad (OBELISCO), ubicado a menos de dos kilómetros de la plaza principal (comúnmente conocida como “plaza de armas”) o el Mariposario Tambopata, donde podrá presenciar ejemplares únicos. A 10 minutos de Puerto Maldonado, comienza el Corredor Turístico Bajo Isuyama, donde se encuentra el CRCAS (Centro de Rehabilitación y Conservación de Animales Silvestres), creado en 2007 por la ONG Refugio Amazónico liderada por Magali Salinas.
Todo ello le garantizará una impresión y un recuerdo imborrables. Dicho esto, aún no ha visto lo mejor que le espera; el santuario lleno de magia y naturaleza. La Reserva Nacional de Tambopata se describe como un lugar idílico, donde la naturaleza se encuentra contigo a cada paso que das.
Está considerada mundialmente como una de las regiones con mayor diversidad biológica del mundo. Además de ser un viaje necesario para los amantes de la biología, también es un destino obligado para los aventureros: viaje al lago Sandoval, donde podrá dar un paseo en barca y presenciar la collpa de guacamayos chuncho y colorado en su estado más natural.